Blog literarioDe escritores y lectores2007-05-11T22:57:24+00:00
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Culturathe-shaker: that blog/flickr/multimedia-aggregator kind of thingBlog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2007/05/11/libros-gratisLibros gratis2007-05-11T22:57:24+00:002009-02-05T03:04:52+00:00
<p>En este enlace encuentras una manera gratuita de leer.<br />
<A id=link_0 title=http://www.lacoctelera.com/imagina/post/2007/05/11/libros-gratis href="http://www.lacoctelera.com/imagina/post/2007/05/11/libros-gratis">Enlace</p>
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Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2007/04/20/relato-19Relato 192007-04-20T13:36:51+00:002007-11-06T07:47:51+00:00
<p>“EL TERCER SENTIDO”<br />
(Un viaje sentimental a la infancia)<br />
El tercero y más pituitario de mis sentidos será el que guíe este viaje. Guía y protagonista. Se lo merece. Y es que es gracias a él que aún conservo recuerdos profundos y entrañables de mi infancia. Porque son los olores precisamente los que mantienen la esencia de mis vivencias pasadas, los que me devuelven esos años que se fueron y los que hacen posibles breves pero intensos reencuentros con personas a las que yo amé, seres a los que no volveré a ver jamás, ni volveré a oír, ni volveré a tocar.<br />
<A id=link_0 title=http://www.lacoctelera.com/martamiraalrededor/post/2006/04/05/relato-19-tercer-sentido-viaje-la-infancia- href="http://www.lacoctelera.com/martamiraalrededor/post/2006/04/05/relato-19-tercer-sentido-viaje-la-infancia-">Leer todo el relato</A></p>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2007/04/05/soledadSoledad2007-04-05T08:45:57+00:002008-09-12T23:40:11+00:00
<p>De un tiempo a esta parte vengo pensando en ella.<br />
Soledad es única. Nadie me la presentó. Un buen día hizo su aparición, así sin más, y se instaló en mi vida, con naturalidad. Admiro su estilo, tan directo, tan de frente, con ese sosiego pero a la vez con una energía arrolladora, capaz de avasallar al señor, capaz de desdibujar al más pintado o capaz de construir una obra inimaginable, que no puedas imaginar.<br />
Soledad no es mujer, pero no es hombre. Como los ángeles, no tiene sexo. Ni edad. No la puedes tocar, pero la sientes y cuando se te mete dentro puedes hasta notar su sabor. Unas veces dulce, muchas amargo. Ella puede ser bondadosa, entonces es servicial y le gusta echar una mano en cualquier tarea que surja. Sé que ha ayudado a muchos, sin ir más lejos, a artistas, escritores, pintores, músicos, científicos, filósofos... y gente de toda condición.<br />
Ella es una aventurera y le encanta explorar. Y, si algo tiene de bueno, es que es la mejor compañera en el difícil viaje de adentrarte en las profundidades de ti mismo. Y es en esos abismos cuando Soledad actúa de guía experta y te conduce por unos laberintos tan oscuros y angostos que de otra forma no podrías recorrerlos. Y te muestra que existen lagos rodeados de rocas que desembocan en inmensas cuevas secretas donde es muy posible que se escondan tesoros. De los que tú hasta ahora no habías oído hablar, pero están dentro de ti. Y son tuyos.<br />
Ella te habla sin palabras y cuando se te mete dentro puedes hasta oir su voz. Te invade. Así..., así... Tranquilo. Déjate llevar. Si inspiras profundamente, ella juega y te inspira a ti. Venga, hazlo. Ahora. ¿Ves cómo juega?. Te bloquea la mirada, fija en un punto infinito y te da la vuelta como a un guante. Puedes sentir naúseas, ganas de llorar. Entonces, vomita. Llora. Siente. Aprovecha la oportunidad, sin Soledad jamás podrías hacerlo.<br />
Pero Soledad a menudo es cruel. Soledad mata. Sé que ha asesinado a muchos, sin ir más lejos, a artistas, escritores, pintores, músicos, científicos, filósofos... y gente de toda condición.<br />
Para sus crímenes, ella no busca parajes abandonados o solitarios. Da igual. Ataca en cualquier sitio y a cualquier presa, aunque ésta esté rodeada de cientos de personas, familiares, amigos. A plena luz.<br />
Soledad seduce a su víctima, después la abraza fuerte y le da un beso mortal, un beso húmedo de tristeza que le cala hasta los huesos y le contagia una enfermedad espantosa que produce llagas en el alma. No es fácil, entonces, luchar para combatirla. Hay antídoto, pero debes salir a buscarlo. Lejos. Y ella te ha dejado sin fuerzas, ahí solo, abandonado. Y es cuando vives porque no hay nada mejor que hacer. O mueres o te matas y acabas, como tantos.<br />
De un tiempo a esta parte vengo pensando en ella. La Soledad es difícil. Hay que saber llevarla.</p>
<p>Mathius Wilder</p>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2007/03/04/club-lectura-Club de lectura...2007-03-04T12:25:54+00:002007-11-06T07:39:17+00:00
<p><A id=link_0 title=http://www.lacoctelera.com/imagina/post/2007/03/04/club-lectura href="http://www.lacoctelera.com/imagina/post/2007/03/04/club-lectura">Las claves de un club de lectura.<br />
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Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2007/02/14/cuestion-enfasisCuestión de énfasis2007-02-14T12:31:51+00:002007-11-06T07:36:16+00:00
<p><EM><FONT color=#ff0000><EM><EM><FONT color=#ff0000><STRONG><EM><FONT color=#ff0000><EM><EM><FONT color=#ff0000>Cuestión de énfasis</FONT></EM> </EM></FONT></EM></STRONG></FONT></EM></EM></FONT></EM><FONT color=#000099>recopila el urgente compromiso de una gran intelectual y novelista con algunos de los asuntos estéticos y morales más significativos de finales del siglo XX, y ofrece una valoración brillante y lúcida de los riesgos, en este nuevo siglo, que amenazan ese legado. </p>
<p>La colección se divide en tres secciones: «Lecturas» recoge interesantes análisis de la obra de escritores como Roland Barthes, Witold Gombrowicz, Elizabeth Hardwick, Robert Walser o W. G. Sebald. En «Miradas» Susan Sontag comparte su pasión por el cine, la fotografía, la pintura y las artes escénicas. «Allí y aquí», por último, da cuenta de su labor como activista y escritora.<br />
</FONT></p>
<DIV class=critica_titulo>· La crítica ha dicho</DIV>
<DIV class=critica><FONT color=#cc66cc>«Un volumen de ensayos críticos tan luminoso y amplio como se podría desear.»<br />
<I>The Economist</I> </p>
<p>«Una de las más interesantes y valiosas críticas con las que contamos, una escritora de la que siempre es posible aprender.»<br />
<I>The New Republic</I> </p>
<p>«Invariablemente, estos ensayos dejan en el lector el deseo urgente de leer el libro o de ver el cuadro, obra o película que ella describe.»<br />
<I>Bookforum</I></FONT> </DIV>
<DIV class=critica></DIV>
<DIV class=critica><A id=link_0 title=http://www.alfaguara.santillana.es href="http://www.alfaguara.santillana.es/"></p>
<DIV class=critica>VIA</DIV>
<p></A></DIV>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2007/02/14/libroLibro2007-02-14T12:12:05+00:002009-01-15T23:28:19+00:00
<P class=portada-seccion class="imgizqda"><STRONG>Palabras bajo el mar</STRONG></p>
<P class=texto class="imgizqda">España es un país que edita en exceso. Que edita todo de todo; pero, tal vez por eso mismo, uno no entiende cómo muchos de los libros han sido elegidos para ver la luz. Uno va leyendo y, bueno, va encontrando libros que no están mal, libros de autores que te ofrecen lo que esperabas de ellos, me refiero tanto a la calidad como al fraude. El lector también puede tropezarse con gratas sorpresas con las que no contaba. Refiriéndome a lo que publican los contemporáneos españoles, y para no irme demasiado lejos, puedo decir que en los últimos tiempos recuerdo con sorpresa gratificante, incluso emocionada, las novelas de <STRONG>Albert Sánchez Piñol</STRONG><EM> La piel fría</EM>; de <STRONG>Ricardo Rodríguez</STRONG> <EM>La moral del verdugo</EM>; de<STRONG> Isaac Rosa</STRONG> <EM>El vano ayer</EM>; de <STRONG>Juan Ángel Juristo </STRONG><EM>Detrás del sol</EM>; o, por supuesto, <EM>El niño de los coroneles</EM>, la novela que difundió con notoriedad el nombre de <STRONG>Fernando Marías</STRONG>, de la que no puedo olvidar su efecto en mí a pesar de ser la más distante en el tiempo. Y son sólo algunos ejemplos, porque aunque he comenzado de manera pesimista, realmente, haciendo recuento, se encuentran buenas novelas en la actualidad, y para todos los gustos, de los clásicos, de los que están a punto de serlo, y de los novísimos.</p>
<P class=texto class="imgizqda">Pues en esa línea me he encontrado ahora con una obra de la que no tenía referencias previas, cuya lectura he comenzado con el escepticismo habitual, y de la que me ha ido ganando todo: la atmósfera, los personajes, el decorado, las tramas secundarias, la historia, algunos momentos... todo. Me estoy refiriendo a <EM>Palabras bajo el mar</EM>, de <STRONG>Fernando Trías de Bes</STRONG>. Una novela deliciosa que me ha llegado a emocionar en varios momentos y que automáticamente he situado en el anaquel que dedico a los grandes narradores, a los escritores de verdad.</p>
<P class="imgizqda"><SPAN class=Estilo5><FONT face=Arial color=#666666 size=2>Fernando Trías de Bes</FONT></SPAN><SPAN class=texto> nació en Barcelona, es colaborador habitual de <EM>El País Semanal</EM>, y tras un puñado de relatos en tres volúmenes, también en coautoría, ésta es su primera novela, que presenta como el inicio de un ciclo que tendrá como elementos comunes el amor inalcanzable y la música. </SPAN></p>
<P class=texto class="imgizqda">Algo que también sucede con algunas novelas es que resulta muy difícil hacer su sinopsis; sí, la tiene, no es que se trate de algo que no pueda contarse, pero si lo haces, estás limitando su enormidad; estás, tal vez, coartando la libertad de que el lector sienta todo el torrente de sensaciones que puede despertar su lectura personal. Sin embargo, algo hay que decir para situar a quien no conoce el libro. </p>
<P class=texto class="imgizqda">Alguien regresa al páramo veinte años después porque Manuela ha muerto. Y en ese instante mira hacia atrás y comienza a contarnos su historia, que es también la historia de su padre y de su abuelo, sobre todo. Ahí es cuando el narrador -aquel niño- nos introduce en las historias de fracasos, como son las de ellos. La de su padre, porque, decidido a escribir el poema más bello jamás escrito, lo pierde todo, hasta el extremo de consolarse con la dádiva de su antecesor de llevarlos a la vieja casa del páramo. La del abuelo, porque en el momento cumbre de su vida, cuando todo pudo ser excelso, sublime, el mundo se derrumbó, la vida se le detuvo para que el desastre le abordara sin remedio. </p>
<P class=texto class="imgizqda">Pero el relato tiene momentos vibrantes, apasionantes. Es un relato que no tiene mucho que ver con el costumbrismo; aunque cuente con algunos elementos de él, más bien tiene poderosos ecos del realismo mágico. </p>
<P class=texto class="imgizqda">Terminé la novela en un avión, en un mal viaje de esos en los que el miedo te cuece y mentalmente haces el testamento. No me abandoné a oraciones inútiles porque delante tenía un puñado de páginas sabrosas de las que me gustaría encontrar más en las mesas de novedades de las librerías. Creo que eso lo dice todo. </p>
<DIV class="imgizqda"><SPAN class=texto>Y al mismo tiempo me dio lástima que su autor fuera colaborador de <EM>El País</EM> y lo haya editado la misma empresa, porque corre el peligro de convertirse en un nuevo hartazgo al estilo <STRONG>Manuel Rivas</STRONG>, a quien convirtieron en escritor para todo y lo quemaron. Espero que Fernando Trías de Bes sea más listo y no consienta que le machaquen su capacidad fabuladora. </SPAN></DIV>
<HR>
<A id=link_0 title=http://www.lafabulaciencia.com/archivo/06/06-diciembre/claudin.html href="http://www.lafabulaciencia.com/archivo/06/06-diciembre/claudin.html">VIA</A>
</p>
</P></P></P></P></P></P></P></P></HR>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2006/09/22/literatura-y-fotografiaLiteratura y fotografía2006-09-22T11:40:27+00:002007-11-06T07:15:40+00:00
<p>Muchas de mis fotografías parten de un poema o un trocito de un cuento que he leído. En las noches de lectura copio esos <strong>puntos de creación </strong>que voy convirtiendo en sueño fotográfico. Hay algunas que se pueden publicar. Para ver algunas te introduzco en mi <a href="http://www.espacioblog.com/imagina">blog fotográfico</a>.
</p>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2006/02/02/yoescribo-com-yoescribo.com/2006-02-02T11:53:09+00:002007-11-06T06:51:12+00:00
<p>Navegando he encontrado este sitio web que puede ser de interés para escritores y lectores. <a href="http://www.yoescribo.com/">Este es el enlace.</a>
</p>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2006/01/13/20-reglas-el-crimen-perfecto20 reglas para el crimen perfecto2006-01-13T12:15:27+00:002008-09-22T10:45:03+00:00
<p>Las 20 reglas para el crimen PERFECTO de S.S. Van Dine<br />
Publicado en The American Magazíne, Septiembre de 1928.</p>
<p>1. El lector y el detective deben tener las mismas oportunidades para solucionar el problema. Todas las pistas deben enunciarse y describirse con todo detalle.</p>
<p>2. El autor no debe emplear frente al lector trucos distintos de los que el propio culpable emplea frente al detective.</p>
<p>3. La verdadera novela policíaca está absenta de cualquier intriga amorosa. El amor sería, en efecto, distraer la atención del lector sobre el mecanismo del problema puramente intelectual.</p>
<p>4. El culpable nunca debe descubrirse bajo la presión del propio detective ni de ningún miembro cualquiera de la policía.</p>
<p>5. Descubrir al culpable debe venir determinado por una consecuencia de deducciones lógicas y no por casualidad, por accidente, o por confesión espontánea.</p>
<p>6. En toda novela policíaca es necesario, por definición, a un policía. Ahora bien, este policía debe hacer su trabajo y debe hacerlo bien. Su tarea consiste en reunir las pistas que le conducirán hasta el culpable. Si el detective no llega a una conclusión satisfactoria por el análisis de las pistas que reunió, no solucionará el problema.</p>
<p>7. Una novela policíaca sin cadáver, no existe. Hacer leer trescientas páginas sin ofrecer un asesinato sería mostrarse demasiado exigente frente a un lector de novela policíaca.</p>
<p>8. El problema policial debe solucionarse con ayuda de medios estrictamente realistas. Descubrir la verdad por el espiritismo, la clarividencia o las bolas de cristal está estrictamente prohibido. Un lector puede competir con un detective que recurre a los métodos racionales. Si debe competir con los espíritus y la metafísica, perdió por adelantado.</p>
<p>9. Debe haber un único detective. Reunir los talentos de tres o cuatro policías para la caza al bandido sería no solamente dispersar el interés y perturbar la claridad del razonamiento, también tomar una ventaja injusta sobre el lector.</p>
<p>10. El culpable debe ser una persona que desempeña un papel más o menos importante en la historia, es decir, algún personaje que el lector conozca y que interese. Acusar del crimen, en el último capítulo, a un personaje que acaba de ser presentado o que desempeñó en la trama un papel poco importante, sería por parte del autor, reconocer su incapacidad de medirse con el lector.</p>
<p>11. El autor nunca debe elegir al criminal entre el personal doméstico, como criados, crupieres, cocineros u otros. Sería una solución demasiado fácil.</p>
<p>12. Debe haber un único culpable, sin tener en cuenta el número de crímenes cometidos.</p>
<p>13. Las sociedades secretas, mafias, sectas… no tienen lugar en la novela policial. Hay que distinguir la novela de aventuras o la novela de espías con la novela policial.</p>
<p>14. El modo en que se comete el crimen y los medios que deben conducir al descubrimiento del culpable deben ser racionales y científicos. El pseudoscience, con sus aparatos puramente imaginarios, no tiene lugar en la novela policial.</p>
<p>15. La solución al enigma debe aparecer de forma clara pero ambigua durante la trama. Quiero decir que, si el lector relee el libro una vez solucionado el enigma, vera que, de algún modo, la solución saltaba a los ojos desde el principio, que todas las pistas permitían desvelar la identidad del culpable.</p>
<p>16. No debe haber largas descripciones, no más que un análisis sutil. Lo contrario no haría más que entorpecer la trama; se trata de exponer claramente un crimen y de buscar el culpable. Tales pasos retrasan la acción y distraen la atención, desviando al lector del objetivo principal que consiste en plantear un problema, en analizarlo y en encontrarle una solución satisfactoria.</p>
<p>17. El escritor debe abstenerse de elegir el culpable entre los profesionales del crimen. Las fechorías de los bandidos están incluidas en el ámbito de la policía y no del de los autores y detectives aficionados.</p>
<p>18. Lo que, en un principio, se presentó como un crimen no puede, al final de la novela, revelarse como un accidente o un suicidio. Plantear, narrar o describir una investigación larga y complicada para terminarla en un simple desengaño sería traicionar al lector.</p>
<p>19. El motivo del crimen debe ser estrictamente personal. La novela policíaca debe reflejar las experiencias y las preocupaciones diarias del lector.</p>
<p>20. Finalmente, querría enumerar algunos trucos a los cuales no recurrirá ningún autor respetable, porque ya han sido demasiado utilizados y, en adelante, familiares a todo aficionado a la literatura policial:</p>
<p>- El descubrimiento de la identidad del culpable comparando los restos de cigarrillo encontrado en el lugar del crimen con los que fuma el sospechoso.</p>
<p>- La sesión espiritista amañada en la cual el criminal, presa del miedo, se denuncia.</p>
<p>- Las falsas huellas dactilares.</p>
<p>- La coartada constituida por medio de un maniquí.</p>
<p>- El hermano gemelo del sospechoso o un padre que se le asemeja culpables</p>
<p>- La jeringuilla hipodérmica y el suero de la verdad.</p>
<p>- El asesinato cometido en presencia de los representantes de la ley.</p>
<p>- El empleo de las asociaciones de palabras para descubrir el culpable.</p>
<p>- El descifrado de un criptograma por el detective o el descubrimiento de un código calculado.<br />
Vía <a href="http://www.lacoctelera.com/sangrepolar/">sangrepolar</a></p>
Blog literariohttp://s3.amazonaws.com/lcp/blogliterario/myfiles/f165x65.jpghttp://blogliterario.lacoctelera.net/post/2006/01/12/el-amor-desnudoEl amor desnudo2006-01-12T11:22:56+00:002007-11-06T06:49:22+00:00
<p>Hay un blog de cuentos de <a href="http://leomares.blogspot.com/">Leo Mares</a> que os recomiendo especialmente. Aquí una muestra.</p>
<p><em>Bambalinas de pelo rojizo cubrían sus pálidos pechos. Agarró el trozo de tela que tapaba su entrepierna y lo hizo resbalar por sus muslos hasta las rodillas. Con un leve gesto de sus dedos dejó que las bragas resbalasen hasta los tobillos, fríos, desnudos. Levantó una pierna, luego la otra. Y se quedó quieta, en silencio.<br />
Él la miró desde la cama. Clavó sus ojos en los de ella, que no bajó esta vez la mirada. La mantuvo, la mantuvo, la mantuvo. ¡Entonces él se dio cuenta! Y sonrió. Y ella le correspondió. Sus sonrisas se unieron y entre ambas surgió un puente por el que podrían perderse siempre sin miedo, porque en el extremo contrario estará el otro esperando para ofrecer un abrazo.<br />
No fueron sus pechos los causantes de que él se corriese de felicidad en aquel momento. Ni siquiera fue el pliegue enloquecedor que se le formaba entre la cadera y el muslo cuando flexionaba las piernas. Lo que él apreció aquella noche fue que ella le dejara contemplar su desnudez. Sin tiempo, sin objetivo. Mirarla y nada más. Porque eso significaba algo: ¡ella le amaba al fin!</em>
</p>